Cuando era preadolescente mi entretenimiento era leer, escribir y esperar cada semana a mis fascículos de suscripción. Uno era de aprender francés (con cassettes!) y otro era el de una casa de muñecas que nunca llegué a acabar del todo. Pero aquellas viejas épocas no son tan viejas y los contenidos de internet nunca reemplazarán […] Leer más…